miércoles, 12 de junio de 2019

Los medios de desComunicación en América Latina

Los medios de desComunicación en América Latina

Análisis
11/06/2019
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Los medios de comunicación masiva en América Latina comparten con los del llamado mundo occidental las dos principales características que hoy les definen. De una parte, su alta concentración en cada vez menos manos, conformando auténticos oligopolios mediáticos; de otra, la homogeneidad ideológica para la defensa del sistema neoliberal.

Sin embargo, esos mismos medios latinoamericanos comparten entre ellos y de forma especial durante las últimas dos décadas, una característica más, específica del continente. Ante los nuevos escenarios de gobiernos de izquierda que se operan desde los primeros años del siglo XXI los medios de comunicación tradicionales desarrollarán una beligerancia extrema para con éstos últimos. Se reconvierten y asumen el rol de oposición política en un claro desbordamiento de sus funciones comunicativas e informativas, sustituyendo en gran medida a las fuerzas hegemónicas hasta entonces del sistema, ahora desubicadas, descolocadas ante los profundos cambios que se producen en ese escenario continental.

Hay que recordar, una vez más, que la práctica totalidad de estos nuevos gobiernos provienen de situaciones de agudas crisis sociales y económicas que se tradujeron de un lado, en fuertes protestas de la población por su empobrecimiento continuo y el aumento escandaloso de la brecha de desigualdades; por otro lado, en criminalizaciones y represiones constantes del sistema como mecanismos para frenar la protesta social. Sin embargo, la llegada a los gobiernos de las nuevas fuerzas sociales y políticas no es consecuencia de estallidos más o menos revolu­cionarios, sino de victorias electorales en absoluto respeto a la legalidad democrática en los diferentes países. Es importante remarcar esta realidad pues será, posteriormente, una constante la acusación a estos gobiernos de ser tiranías o dictaduras.

La articulación e implantación de medidas que cierran en alto grado el ciclo del neoliberalismo suponen programas de profundas reformas institucionales y sociales (asambleas constituyen­tes, autonomías indígenas, recuperación pública de sectores productivos estratégicos, extensión de derechos) que hacen tambalearse al propio sistema dominante durante las últimas décadas. Son momentos de emergencia de nuevos movimientos sociales (indígenas, campesinos, barriales, feministas) y de novedosos lide­razgos políticos (Hugo Chávez, Rafael Correa, Lula da Silva, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, Evo Morales, Fernando Lugo, Manuel Zelaya, José Mujica), que alterarán totalmente la escena geopolítica de América Latina. Por otro lado, aquellos sectores que fueron dominantes durante las décadas precedentes, las élites económicas oligárquicas y la llamada clase política tradicional asimilada y defensora del sistema neoliberal y capitalista, entran en una fase de desarticulación, de rencillas, de desorientación, resultado del fracaso de sus postulados neoliberales que no han provocado sino un empobrecimiento brutal de las grandes ma­yorías. Se puede afirmar también que junto a esas tradicionales oligarquías y partidos latinoamericanos los gobiernos occidentales (EE.UU y Europa) igualmente entran en una momentánea fase de desubicación sobre lo que realmente acontece en el continente latinoamericano.

Y serán precisamente los medios de comunicación masiva los que van a ir llenando ese vacío político y social hasta el punto de asumir la dirección en gran medida de la que se constituirá como oposición a los gobiernos de izquierda en todo el conti­nente o como refuerzo de aquellos otros que permanecen en el marco neoliberal. A partir de aquí, es fácil entender el clima de polarización, de enfrentamiento que se irá articulando desde estos medios hacia todas las medidas transformadoras que se vayan implantando y hacia la globalidad de estos nuevos gobiernos, y todo ello desde una evidente defensa de clase y de sus intereses económicos e ideológicos.

De esta forma, a la par que se empiezan a operativizar todo tipo de acciones contra estos gobiernos (sabotajes a la economía, boicot diplomático, los llamados golpes de Estado blandos…), serán los medios de comunicación los que jueguen un papel determi­nante en el intento de generar ambientes de convulsión social, de desgaste, de difamación, de manipulación de la opinión pública e incluso dirigiendo las orientaciones precisas para articular esas acciones antes señaladas y reconstruir las opciones derechistas y/o socialdemócratas, neoliberales ambas, a fin de recuperar el status quo anterior. La agresión informativa y comunicacional entra así en una fase importante, jugando un papel esencial en la lucha política y parapolítica contra los gobiernos progresistas y los movimientos sociales que ahora ocupan un lugar protagonista en la escena de los diferentes países. Veamos algunas de sus líneas de acción en este objetivo.

Serán estos medios, entre otras acciones, los que junto a europeos (españoles especialmente) y norteamericanos inician procesos de diferenciación entre «gobiernos buenos», los más afines al modelo como México, Colombia, Perú; y los «gobiernos malos», aquellos que mayor cuestionamiento hacen al sistema neoliberal hasta entonces dominante, como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina. Y afinarán desde los primeros momentos el intento de división también al interior de este segundo hipotético bloque al separar a blandos (Brasil, Chile, Uruguay) de radicales, según el nivel de profundización de las transformaciones que propongan unos y otros. Todo es válido para generar división e impedir la constitución de una largamente buscada integración latinoamericana.

Una acción más, perfectamente coordinada, será la focali­zación de los ataques. Se coloca con preferencia en el punto de mira no a los gobiernos, parlamentos o movimientos en su totalidad, sino a los diferentes liderazgos. De esta forma, resulta más fácil manipular el imaginario colectivo, mediante la proliferación de artículos y editoriales, que señalan al líder como tirano, loco, ignorante o deshonesto y corrupto aún sin pruebas objetivas que sostengan estas acusa­ciones. De esta forma, el proceso que éste dirija quedará igualmente contaminado y descalificado.

Ligado a todo ello, en ese mismo intento machacón por focalizar los liderazgos, está la calificación de populistas. Aunque difícilmente habría una definición mayoritariamente aceptada de este término, se teje un halo de negatividad sobre quienes se dice que lo practican. Se habla así de los líderes de izquierda como populistas y como políticos irresponsables, demagogos, sin contenidos ideológicos claros, con actuaciones y discursos que apelan solo a la pasión y emoción de «las masas» y no a las ideas y a la razón. De esta forma, los medios de comunicación tradicionales consiguen dirigir sus ataques contra las caracte­rísticas personales de estos liderazgos y evitar entrar en análisis rigurosos y en la disputa narrativa sobre la validez o no de las políticas sociales o económicas que estos gobiernos tratarán de instaurar. La dialéctica política no interesa pues se saben perdedores, por lo que es mejor pasar el debate a términos populistas en el intento de la descalificación fácil y sin más explicaciones y/o consideraciones políticas.

Y este ambiente crea y recrea también las condiciones para los procesos de judicialización que se convierten ahora en una herramienta estratégica para destituir (golpes de estado blandos), desgastar o cerrar el paso a posibles nuevas victorias electorales imposibilitando su reelección o directamente encarcelando a esos liderazgos.

Estos son, en gran medida, algunos de los nuevos roles asumidos por los medios de comunicación masiva en América Latina en los últimos tiempos; además del ataque sistemático contra las medidas políticas y económicas que estos procesos irán definiendo y que suponen un cuestionamiento profundo del anterior régimen neoliberal. Teniendo esto muy en cuenta se puede entender mejor algunas de las circunstancias y coyunturas de los diferentes procesos que el sistema hoy teje y entreteje, con la complicidad de los medios de comunicación tradicionales, para recuperar el papel dominante perdido en las sociedades latinoamericanas.

11/06/2019

-Jesús González Pazos es miembro de Mugarik Gabe
@jgonzalezpazos


https://www.alainet.org/es/articulo/200356


Documentos inéditos revelan el papel político de Lava Jato contra Lula y PT

Documentos inéditos revelan el papel político de Lava Jato contra Lula y PT

     
Opinión
11/06/2019
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Dallagnol e Moro
El diario The Intercept Brasil, del periodista estadounidense Glenn Greenwald, divulgó el último domingo (9), tres reportajes exclusivos sobre la Operación Lava Jato en Brasil y el papel político ejercido por el actual ministro de Justicia Sergio Moro y el fiscal Deltan Dallagnol durante las investigaciones contra el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

Los reportajes producidos a partir de archivos filtrados por una fuente anónima exponen “discusiones internas y actitudes altamente controvertidas, politizadas y legalmente dudosas del equipo de trabajo de Lava Jato”.

Los elementos señalan que los fiscales de la Operación Lava Jato hablaban abiertamente sobre su voluntad de impedir la victoria electoral del Partido de los Trabajadores y tomaron medidas para alcanzar ese objetivo y que el ex magistrado Sergio Moro colaboró de modo secreto y anti ético con los fiscales de la operación para ayudar a montar la acusación contra Lula.

Cabe recordar que las investigaciones de la Operación Lava Jato culminaron en la detención del ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva el año pasado y le impidieron postularse a la Presidencia de la República en las elecciones de 2018 con posibilidades de ganar en primera vuelta. Su exclusión de la contienda electoral, basada en la decisión de Moro fue una pieza fundamental para abrir la senda del triunfo de Bolsonaro.

Los archivos secretos revelan que los fiscales de la Operación Lava Jato conspiraron para impedir una victoria del Partido de los Trabajadores en las elecciones de 2018, bloqueando o obstaculizando una entrevista preelectoral con Lula con el objetivo explícito de afectar el resultado de la contienda.

Liderado por Deltan Dallagnol, los fiscales de la operación en Curitiba debatieron modos de impedir una entrevista del ex mandatario Lula a la periodista Mónica Bergamo, de Folha de S. Paulo, que había sido autorizada por el ministro del Supremo Tribunal Federal Ricardo Lewandowski porque, según las palabras del fiscal”, la entrevista “podría elegir a Haddad” o permitir “la vuelta del PT al poder”.

Otro punto destacado en los reportajes revela la falta de confianza del fiscal en relación a su acusación que culminó en la detención de Lula. “Él [Dallagnol] expresaba estar inseguro justamente sobre el punto central de la acusación firmada por él y por sus colegas: que Lula había recibido de regalo un apartamento triplex en la playa de Guarujá [un municipio de São Paulo] tras favorecer a la contratista OAS en contratos con Petrobras", señala la nota.

En un otro momento, el reportaje señala que Moro y Dallagnol actuaron más allá de sus funciones como juez y fiscal. En diversas conversaciones privadas, Moro propuso a Dallagnol que cambiase el orden de las fases de la Operación Lava Jato, le demandaba agilizar nuevas operaciones y le brindaba consejos e indicios informales, además de anticipar algunas de sus decisiones y echar una bronca al fiscal como si fuera su superior.

Los reportajes salen a la luz en medio de una crisis política, económica y social que atraviesa el país. Desde hace años, diversos sectores de la sociedad denuncian los desvíos, abusos y acciones inconstitucionales cometidos en el marco de la Operación Lava Jato.

Edición: Luiz Felipe Albuquerque
Traducción: Luiza Mançano. Leia em português




https://www.alainet.org/es/articulo/200347

jueves, 23 de mayo de 2019

Rusia desafía a EEUU en América Latina y el Caribe

Rusia desafía a EEUU en América Latina y el Caribe

Opinión
20/05/2019
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Los niveles de polarización en el concierto internacional, nos muestra varios puntos calientes en el globo, que permiten observar el choque de intereses entre potencias tradicionales y Estados que se encuentran aumentando su capacidad y alcance de decisión en el orden mundial como por ejemplo Rusia, cuya influencia ha llegado hasta el lebensraum (espacio vital) de los EEUU, América Latina y el Caribe, ha fortalecido su presencia como actor global.

La historia del excepcionalísimo de los EEUU

Los EEUU, máximo promotor de la unipolaridad y cuya concepción se basa principalmente en el factor providencialista, el cual, siempre ha estado presente desde su conformación como Estado. De hecho podemos decir que desde el siglo XVII, época del asentamiento de las colonias británicas en Norteamérica, se fue configurando la idea esbozada por John Winthrop en la colonia de Massachusets en 1630, donde menciona la famosa frase “The City uponthe Hill” (Ciudad sobre la montaña) refiriéndose al carácter excepcional de los nuevos colonos quienes se concebían como destinados por la providencia a “ser un ejemplo para el mundo” [1], de estas ideas surgen doctrinas como la Doctrina Monroe (1823) elaborada por Jhon Quincy Adams y el concepto del Destino Manifiesto en el marco de la expansión de EEUU hacia el sur (en la década de los 40 del mismo siglo); y observamos que toda su matriz doctrinaria está basada en la idea de que los principios de la nación estadounidense, son universales bajo designio divino. [2]

 Estas ideas son totalmente actuales en la elite dirigente de los EEUU y han sido mencionadas por operadores de la actual administración del gobierno, como el Secretario de Estado, Mike Pompeo donde admite que EEUU es un “país excepcional y único” [3], o el Secretario de Seguridad, Jhon Bolton quien ha reivindicado varias veces la Doctrina Monroe como parte de la política exterior y de seguridad actual [4].

Esta ideología del excepcionalísimo se materializó en el panamericanismo cuya elaboración conceptual fue impulsado por el Secretario de Estado para ese entonces, James G. Blaine en el siglo XIX, y consistía en una reedición del Zollverein (Unión Aduanera) formulada por el Canciller alemán Otto Van Bismarck, a través del cual logra integrar al imperio alemán en 1871 a través de un sistema donde los flujos económicos y comerciales de la región estuvieran centralizados por EEUU. Con ese objetivo se realizó la I Conferencia Panamericana, y se aprobó la creación de la Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas, aprobada el 14 de abril de 1890 con sede en Washington, que a partir de ese momento se convertiría en el epicentro de la política de Latinoamérica y el Caribe, hasta la actualidad, donde funciona la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) desde 1948 y desde donde se ha promovido por los últimos 129 años políticas de dominación, primero bajo la doctrina del shock dirigidas por dictaduras militares como en Chile (1972-1990), Argentina (1976-1981), etc., y luego bajo los llamados Tratados de Libre Comercio (TLC) originado en el seno del sistema interamericano en el marco de la I Cumbre de las Américas realizada en Miami en 1994 y ahora se expresa en la conformación del bloque de la Alianza del Pacífico (2012) y en los aspectos ideológicos con el Grupo de Lima (2017) o ProSur (2018).De esta forma con la creación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948, EEUU logra imponerse como rector de la política regional latinoamericana

La influencia de Rusia en Latinoamérica y el Caribe

Sin embargo, este sistema de dominación de EEUU hacia Latinoamérica y el Caribe sufrió una brecha que se amplió a principios del siglo XXI con la llegada del llamado Ciclo Progresista (1999-2012) donde gobiernos de izquierda comenzaron a diversificar sus alianzas internacionales en busca de mejores condiciones en los acuerdos intergubernamentales, en comparación con los firmados en la época de la primera generación de reformas en los márgenes del consenso de Washington.

En ese papel llegan las alianzas internacionales extraregionales, no sólo China, que actualmente entra en los principales socios comerciales de varios países de la región, sino también Rusia, cuyo trabajo de influencia en Latinoamérica ha sido más discreto pero no de menor alcance en materia geopolítica.

Latinoamérica representa el 1.2% de las exportaciones totales de Rusia en 2017, un leve aumento en comparación con el año 2000 (0.81%), en cuanto a las importaciones totales, también se puede observar un ligero incremento, representando para el en el año 2000 un 2.1% y para el 2017 un 2.8% [5] siendo sus principales socios comerciales Argentina, México y Brasil.

Sin embargo no es lo comercial en lo que se destaca el intercambio entre Rusia y Latinoamérica, en el ámbito militar, por ejemplo, Rusia se ha convertido en el segundo mayor exportador de armas en el mundo y ha logrado insertarse en el mercado de países cuya tecnología militar tradicionalmente ha estado basada en la de origen estadounidense, israelí y europeo.

Al respecto, Venezuela es el mayor comprador de armas rusas desde el 2006 en la región y cuenta con una estrecha cooperación técnico militar en materia de transferencia tecnológica y capacitación [6].

De esta forma Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua, Uruguay y Venezuela han sido compradores de armas, maquinaria y tecnología rusa y en los últimos años la cifra de la Tendencia de Indicador de Valor (TIV) del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) demuestra un aumento considerable en el valor total de las compras de países latinoamericanos [7].

Venezuela, no sólo es el caso más sonado de la influencia de Rusia sobre la región, incluso abordado en la última reunión de Lavrov y Pompeo donde mostraron posiciones totalmente contrapuestas [8], sino que también es considerada por algunos autores rusos como “la puerta para Latinoamérica” [9] para el gigante euroasiático, por lo que desde ese punto de vista se puede entender las reiteradas expresiones de preocupación de altos cargos de la administración Trump de la ‘intervención’ rusa en ese país.

 En materia energética, las dos compañías más grandes de la Federación de Rusia en esta esfera, Rosneft y Gazprom, también han logrado insertarse en el mercado latinoamericano, por ejemplo, en esta esfera existen unas estrechas relaciones entre Gazprom y Bolivia en los proyectos que abarcan los yacimientos gasíferos de Ipati y Akio [10].

De igual forma la gigante petrolera Rosneft ha estado estrechamente involucrada con los proyectos de la Faja Petrolífera del Orinoco “Hugo Chávez”, teniendo el 80% de las acciones rusas en al menos tres proyectos en esa zona. De igual manera, en el marco de la confrontación política en Venezuela se vuelve especialmente importante el hecho que la petrolera venezolana cedió en 2016 a Rosneft el 49,9% de acciones de CITGO, filial ubicada en territorio estadounidense y que es actualmente objeto del bloqueo del gobierno norteamericano.

Vale la pena mencionar también el proyecto de instalación de un Centro de Navegación del sistema ruso GLONASS en Cuba [11], que significa una competencia directa para el sistema GPS norteamericano y el acercamiento entre Rusia y Nicaragua en materia económica y cooperación en situaciones de crisis [12]. Estos dos factores posicionan a Rusia en pleno corazón del lebensraum americano.

La concepción de Rusia sobre el orden mundial

La coordinación en la política energética entre Rusia y países latinoamericanos, en los marcos de la alianza de países OPEP y no OPEP, y la participación activa de esos países en el Foro de Países exportadores de Gas, donde actúan como miembros Venezuela, Trinidad y Tobago, Panamá y Bolivia, pone en una posición incómoda la política de EEUU hacia Latinoamérica denominada, Connecting Americas 2022 que busca la privatización de empresas energéticas estatales de la región. [13]

De esta manera, Latinoamérica y el Caribe se encuentra no sólo en una pugna regional con EEUU entre la soberanía vs subordinación, sino también en una lucha geopolítica de reparto de zonas de influencia de potencias mundiales, cuyo espejo, en el caso con Rusia, se encuentra en Europa oriental, espacio vital de ese país y objeto de expansión de la OTAN.

La concepción de política exterior rusa, según documento actualizado por última vez en 2016, menciona en el numeral 98 que “estrechará los lazos –con Latinoamérica- por todos los medios posibles” [14], de igual manera la doctrina de seguridad rusa (2015) [15], se concentra en reforzar el sistema multilateral para poder construir un mundo pluricéntrico, el primer paso necesario para la multipolaridad.

A lo largo del documento se reitera la importancia de garantizar la soberanía y la autodeterminación propia y de otros países, para que de este modo no se impongan los intereses unilaterales de los EEUU y la OTAN.

De igual forma, en el punto 13, identifica que paralelamente a la gestación del nuevo orden mundial, va incrementando la política injerencista de EEUU y la OTAN y así la inestabilidad regional, lo que se puede evidenciar actualmente en el caso de Latinoamérica que se encuentra sufriendo un proceso de balcanización, o como algunos autores lo llaman, el Suramexit [16].

Rusia concibe la injerencia en asuntos internos como una amenaza y contraria los principios de autodeterminación y soberanía (pto.15), menciona también los peligros que implica la expansión de la OTAN y la construcción de sus instalaciones militares cerca de sus fronteras, mecanismos cuyo fin es boicotear la política de bloques regionales de la Federación.

A diferencia de la estrategia de seguridad de EEUU, Rusia establece con claridad las siguiente líneas generales de su política exterior: la seguridad colectiva, respeto a los pueblos, sus culturas, tradiciones e intereses, respeto al derecho internacional y un comercio ecuánime basado en unas relaciones equilibradas y de ganar – ganar (pto.28).

En la práctica lo podemos evidenciar en las condiciones que se establecen con el pago de la deuda, con la flexibilidad en la reestructuración de la misma y además la creación de uniones aduaneras como la Unión Económica Euroasiática donde países como Rusia, Kazajstán, Belarús y Armenia unen sus ventajas comparativas en un mercado regional, poniéndole un parcial freno al proceso globalizador que somete los mercados nacionales a monopolios extranjeros.

De esta manera, Rusia vuelve a asumir el rol que tuvo de equilibrador en el orden internacional en su era soviética, sin alcanzar el mismo nivel aún pero va en paulatino ascenso, tomando posiciones que van obstaculizando la política de dominación de los EEUU como por ejemplo en Siria, Ucrania, Venezuela e Irán.

Sin importar los estrechos lazos históricos de la dominación de EEUU sobre Latinoamérica y el Caribe, Rusia ha logrado penetrar esferas de influencia que chocan directamente con los intereses de Washington y, a pesar de que su influencia no es tan expansiva como lo pudiera ser la de China, el gigante euroasiático está consolidando una alianza estratégica con países ubicados en el “patio trasero” de los EEUU, como Cuba, Nicaragua, Venezuela. Esto puede trastocar de manera total toda la política del Caribe [17], algo inconcebible para la Casa Blanca como ya lo había demostrado en 1962 en medio de la ‘Crisis de los Misiles’. ¿Estamos siendo testigos del declive de los EEUU como potencia unipolar? ¿Tomará EEUU un curso irracional de su política llevando al mundo a un plano autodestructivo? ¿O por el nivel de globalización del sistema y sumado a la decadencia del occidente, podría desembocar en otros escenarios? Estamos por verlo.

Notas

1. “For we must consider that we shall be as a city upon a hill. The eyes of all people are upon us. So that if we shall deal falsely with our God in this work we have undertaken, and so cause Him to withdraw His present help from us, we shall be made a story and a by-word through the world. We shall open the mouths of enemies to speak evil of the ways of God, and all professors for God’s sake. We shall shame the faces of many of God’s worthy servants, and cause their prayers to be turned into curses upon us till we be consumed out of the good land whither we are going.” John Winthrop Dreams of a City on a Hill, 1630.
2. Dichos principios según Samuel Huntington se organizaban en una especie de Credo americano cuyos principios constitutivos eran: “(…) libertad, igualdad, individualismo, derechos humanos, gobierno representativo y propiedad privada (…) Esta lógica credal resulta fundamental a la hora de explicar por qué los estadounidenses se ven a sí mismos como un país de excepción, dado que plantean que, a diferencia de otras naciones, la suya se basa en principios que pueden ser aplicados a todos los países, por lo que su propia nación se convierte así en universal.” Consultar en: Huntington, Samuel. “¿Quiénes somos? Los desafíos a la identidad nacional estadounidense”. Paidós. Buenos Aires, 2004.
3. USA: ‘US exceptional, Russia is not’ - Trump’s Sec of State pick Pompeohttps://www.youtube.com/watch?v=VxndIsku2W8
4. “In this administration, we’re not afraid to use the phrase ‘Monroe Doctrine’. This is a country in our hemisphere; it’s been the objective of presidents going back to Ronald Reagan to have a completely democratic hemisphere.” Jhon Bolton, 2019 https://www.washingtonpost.com/world/2019/03/04/what-is-monroe-doctrine-john-boltons-justification-trumps-push-against-maduro/?utm_term=.08b88f4e4163
6. El último caso ha sido el aterrizaje de dos aviones rusos con técnicos militares para el trabajo de despliegue del sistema antiaéreo S-300 y otros trabajos de cooperación en materia de seguridad. https://lta.reuters.com/articulo/politica-venezuela-rusia-idLTAKCN1R50NO-OUSLT
8. Оказывается, так можно было! — США неожиданно повернулись в сторону России https://www.5-tv.ru/news/250548/okazyvaetsa-tak-mozno-bylo-ssa-neozidann...
9. Розенталь Д.М. (2018) Венесуэльский узел в латиноамериканской политике Москвы, "Латинская Америка" Н°10, Москва, p.50.
13. Escenarios y perspectivas de EE. UU. en América Latina https://www.celag.org/escenarios-perspectivas-ee-uu-america-latina/
15. Estrategia de Seguridad Nacional de la Federación de Rusia, Diciembre 2015 http://www.consultant.ru/cons/cgi/online.cgi?req=doc&base=LAW&n=191669&fld=134&dst=100071,0&rnd=0.9962866484409987#0
16. Análisis histórico del Interamericanismo: la integración desintegradora http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251040
17. Reordenamiento estratégico en el Caribe https://www.celag.org/reordenamiento-estrategico-en-el-caribe/

https://www.alainet.org/es/articulo/199935